EQUIPO Y CASA GANADERA

“En nuestros hijos y nietos, incluso en niños y niñas de muy corta edad, hay un amor por el toro y una pasión por la Tauromaquia que invitan a mirar con ilusión hacia el futuro”

EL CAPEA | Torero y ganadero

Con más de tres mil quinientos toros lidiados como matador de toros, y decenas de miles de animales analizados en los ruedos y campos de todos los países taurinos, podría ir por la vida sentando cátedra. Pero tanto durante su época como figura del toreo en activo como después en su faceta de ganadero, ha sido siempre una persona poco dada a la presunción y el exceso. Le ha interesado siempre más compartir conocimientos y experiencias con los mejores profesionales y aficionados de cualquier rincón del planeta, y ha sabido plantear, sin ruborizarse, todas las dudas que sobre el toro y la ganadería se le han ido presentado. Aún hoy, tras casi cuatro décadas con la ganadería, sigue investigando, preguntando, devorando todo libro que cae en sus manos, viajando y observando ganaderías, toreros y públicos de todo el mundo con una pasión desmedida por el oficio.

UNA FAMILIA GANADERA

Una tenacidad, afición y criterio, de las que también se han contagiado sus hijos Pedro y Verónica, que comparten desde muy jóvenes su pasión por este encaste, la ganadería de bravo, el toreo y la Tauromaquia. Ambos se han convertido ya en avezados ganaderos.

Agustín Martín | Mayoral de la ganadería

Agustín Martín Hernández nació en 1968 Salamanca y muy pronto se desplazó con sus padres al campo de Tamames. En su familia no hay antecedentes taurinos y su pasión por el toro es fruto de su empeño y vocación. Forjado a base de experiencia, del año 87 al 14 de julio del 1993 trabaja en la ganadería del Puerto de San Lorenzo y luego en Garcigrande, donde permanecerá hasta el 24 de abril de 1994. Se une entonces como mayoral al proyecto de El Capea y se compromete hasta hoy en una labor que sabe requiere de mucho tiempo, temple y paciencia. Víctor y Jorge Villoria, son los dos hombres que ayudan a Agustín en las tareas diarias del campo.

CASAS GANADERAS Y DE TOREROS

En San Pelayo de la Guareña, en la finca donde pastan los machos con el hierro de Carmen Lorenzo y El Capea, se encuentran las casas familiares y la residencia del mayoral. Rodeadas de cerrados por los cuatro costados, y pegadas a la nueva plaza de tientas, son hogares en los que, como en Olivenza, en la finca de Miguel Ángel y Verónica, se vive por y para el toro bravo y el toreo.

Los vínculos con grandes toreros, ganaderos, aficionados y empresarios de todas las regiones y países taurinos del mundo, o su íntima amistad con toreros como Dámaso González –maestro del temple y ejemplo de humildad y tesón con el que Capea toreó hasta 197 tardes–, no dejan de guardar relación con un sentir y con una visión comprometida con los valores toro, de la Tauromaquia y de la vida.

*Son toreros Capea padre y Capea hijo, es torero Miguel Ángel Perera, casado con Verónica Gutiérrez Lorenzo y es taurina, de la dinastía torera de los Armilla, Paulina Espinosa, esposa de Pedro Gutiérrez Lorenzo e hija del diestro Fermín Espinosa. María José, la hermana de Paulina, está a su vez unida en matrimonio con el diestro José Garrido, otro gran torero extremeño.

UNA AUTÉNTICA RESERVA DE LA BRAVURA

La pureza de sangre de los toros, la casta torera de grandes diestros, los esfuerzos dedicados, los lazos familiares, amistades, experiencia, pasión y conocimientos compartidos han beneficiado sin duda a esta auténtica reserva y laboratorio de la bravura.