EL CAPEA, CARMEN LORENZO Y SAN PELAYO

EL CAPEA

Inscrita desde 1987 en la Unión de Criadores de Toros de Lidia.
Titular: Pedro Gutiérrez Moya
Divisa: blanca, grana y amarilla | Señal: orejisana
Fincas: “Espino Rapado” (machos y destetes)
“El Cañito” (lotes de cubrición)
San Pelayo de la Güareña | Salamanca
Alconchel | Badajoz

CARMEN LORENZO

Inscrita desde 1978 en la Asociación de Ganaderías de Lidia.
Titular: Carmen Lorenzo Carrasco
Divisa: azul celeste y blanca
Señal: orejisana
Fincas: “Espino Rapado” (machos y destetes)
“La Samasita” (lotes de cubrición)
San Pelayo de la Güareña | Salamanca

 

SAN PELAYO

Inscrita desde 1990 en la Asociación de Ganaderías de Lidia.
Titular: desde 2013, Verónica Gutiérrez Lorenzo
Divisa: azul celeste y oro
Señal: orejisana
Finca: “Los Cansados”
(machos, destetes y lotes de cubrición)
Olivenza | Badajoz | Extremadura

 

“Tres hierros con una misma base y criterio selectivo”

BIENVENIDA Y PRESENTACIÓN ↓

Bienvenidos a ganaderiaelcapea.es | sitio web de las ganaderías El Capea, Carmen Lorenzo y San Pelayo

El Capea, Carmen Lorenzo y San Pelayo son los tres hierros del diestro Pedro Gutiérrez Moya “El Niño de la Capea”, su esposa Carmen Lorenzo Carrasco y los matrimonios que conforman sus hijos, el también matador de toros Pedro Gutiérrez Lorenzo (casado con Paulina Espinosa Díaz de León) y Verónica Gutiérrez Lorenzo (esposa del diestro Miguel Ángel Perera).

Estos hierros se crean a partir del proyecto de ganadería brava que el “El Niño de la Capea” inicia en 1977 con la compra de los derechos del hierro de Fausto Rodríguez Martín. Desde 1979, cuando adquiere 170 vacas y dos toros a Carlos Urquijo y anuncia la ganadería a nombre de su esposa Carmen Lorenzo, su procedencia es exclusivamente encaste Murube-Urquijo (casta Vistahermosa). En 1987 refuerza su apuesta por esta sangre, adquiriendo la ganadería de José Romero Pérez, que en 1984 había comprado 133 vacas, 36 machos y 5 sementales de Carlos Urquijo a Antonio Ordóñez.

Sobre esta base de puro Murube-Urquijo, seleccionando durante cuatro décadas sin cruzar jamás con animales de otras ganaderías ni sangres, Pedro Gutiérrez Moya y su familia han conseguido preservar las virtudes de un encaste histórico y crear una estirpe con sello propio. Depurando su genotipo y fenotipo en base a un ideal de clase, fijeza y bravura, El Capea” ha definido y fijado un prototipo de toro bravo de serio trapío y bellas hechuras para los toreros y públicos más exigentes.

A pie o a caballo, sus toros han sido lidiados por máximas figuras y se anuncian hoy en las principales ferias y plazas de España y Francia. También se han lidiado o exportado como simiente a países como Perú, Colombia, Venezuela y México.

Nota: El hierro “El Capea” se anunció hasta 2009 como “Pedro y Verónica Gutiérrez Lorenzo” y luego “San Mateo” hasta 2014.
A partir de ese año, su denominación es “El Capea” (hierro del ancla).

© Dehesa Brava 

CENSO GANADERÍA ↓

Censo global:
Los tres hierros de la ganadería reúnen un número aproximado de 1.000 cabezas que, con fluctuaciones según las temporadas permiten lidiar entre 14 y 17 festejos al año.

Vacas por hierros:
Aunque el número de vacas también varía en base a lo aprobado y desechado, se mantienen estos valores regulares aproximados:

Carmen Lorenzo: 130
El Capea: 120
San Pelayo: 100

Pariciones: por su buena sanidad, alimentación y manejo se dan unos porcentajes de parición altos (entre el 80 y el 85%), con puntuales desviaciones de +/– 10% algunos años.

Sementales:
Todos los años se queman (prueban en tienta) 10 o 12 machos elegidos para sacar nuevos sementales. Habitualmente se mantienen entre 15 y 20 sementales en activo. No se le asigna nunca a cada uno más de 20 vacas (generalmente entre 10 y 12).

EXPLOTACIONES ↓

Las fincas “Espino Rapado” y “La Samasita” se encuentran junto al municipio de San Pelayo de la Güareña, en la Comarca de La Tierra de Ledesma. Son dehesas situadas en el centro norte de la provincia de Salamanca, a unos 30 kilómetros de la ciudad y a unos 700 metros de altitud sobre el nivel del mar. Con veranos cortos pero calurosos, e inviernos fríos, observan una temperatura promedio de 12,1ºC y una pluviometría anual media de 487 litros por metro cuadrado. Su vegetación se compone principalmente de encinas, jaras y tomillos.

En “Espino Rapado”, que linda con la laguna del mismo nombre, se localizan los machos y destetes de los hierros “Carmen Lorenzo” y “El Capea”, la plaza de tientas, cuadras, naves, equipamientos e instalaciones ganaderas principales, las residencias de la propiedad (Pedro Gutiérrez Moya y Carmen Lorenzo Carrasco, y Pedro Gutiérrez Lorenzo y Paulina Espinosa) y la del mayoral (Agustín Martín Hernández).

“La Samasita” es una dehesa con una climatología especialmente benigna dentro de la zona. Allí están los becerros sin destetar y los lotes de cubrición con el hierro de “Carmen Lorenzo”.

“El Cañito”, en Alconchel (Badajoz), da cobijo al pie de cría de los animales con el hierro de “El Capea”.

Todos los animales con el hierro de “San Pelayo” están desde 2013 en el campo de Olivenza (Badajoz), en la finca “Los Cansados” de Miguel Ángel Perera y Verónica Gutiérrez Lorenzo.

Pedro Gutiérrez Lorenzo, Pedro Gutiérrez Moya
y Pedro Gutiérrez Espinosa:
tres generaciones, dos toreros y ganaderos,
y un pequeño gran aficionado.

UN TORO BRAVO CON SIGLOS DE HISTORIA

Para conocer esta ganadería y entender bien su evolución hay que remontarse hasta el siglo XVI, al ganado bravo de casta andaluza de los Monjes de la Cartuja de la Defensión, y recorrer el caudaloso río de su historia hasta nuestra época.

Hasta llegar a “los Capea” en 1979, ganaderos como los hermanos Rivas, los Condes de Vistahermosa, “El Barbero de Utrera”, María Dolores Monje y sus hijos, la familia Urquijo, mayorales como Francisco JiménezJuan Gómez, y toreros como Joselito el Gallo, Juan Belmonte y otras figuras mundiales de todos los tiempos, han sido determinantes en su conformación y prestigio.

SELECCIÓN CAPEA CONSTANCIA Y RIGOR

Tiempo, paciencia, rigor selectivo… no es sencillo gestionar la pureza. Pero para que un ganadero se comprometa a fondo con su proyecto resulta determinante. Así los aciertos y los errores son tuyos. Conoces los porqués, tienes la ganadería en la mano y te puedes anticipar mejor al futuro.

Aunque abastecerse exclusivamente de lo de uno implique una gestión diferente de los lotes y cruces (quemar muchos toros todos los años en la tienta, hacer lotes de vacas muy reducidos…), seleccionando siempre sobre la base de la descendencia, con un exhaustivo control de la consanguinidad, hemos logrado que la ganadería progrese de acuerdo con un criterio propio.



GENÉTICA, SELECCIÓN Y MANEJO

En la ganadería de bravo, tanto el fondo de bravura que atesoras como el método y el criterio de selección que aplicas, de acuerdo con unos rasgos fenotípicos determinados (de comportamiento, funcionales y morfológicos), son fundamentales. Pero el manejo y cuidado de los animales bravos, en todas las labores que precisan de intervención humana en el campo, es igualmente importante de cara a sus prestaciones y comportamiento en el ruedo.

De tu acierto en el alineamiento de las claves genéticas, de selección, alimentación, sanidad y ejercicio dependen tus probabilidades de éxito.
Hay factores que no puedes controlar. Y nunca te puedes dar por satisfecho. Pero hemos conseguido un equilibrio que toca disfrutar.